miércoles, 21 de diciembre de 2016

DE VUELTA A SAN LAZARO

Veinticinco años después, Víctor González valora su récord de 100 kilómetros en pista, aún vigente


Veinticinco años después, Víctor González se sorprende cuando ve su nombre en la tabla de récords de la Federación Española de Atletismo por aquellas 7 horas, un minuto y 48 segundos que se pasó dando vueltas a la pista de San Lázaro, hasta las 250, que tan buenos recuerdos le traen. Porque acabó más satisfecho que dolorido. Más que por la  marca, por la lección de compañerismo de los amigos que le ayudaron a conseguirlo. Un cuarto de siglo después, a sus 70 años, una mañana de diciembre Víctor González volvió a San Lázaro para recrear su entrada en meta y refrescar recuerdos.

"Gran hazaña de Víctor González", tituló La Nueva España del 23 de diciembre de 1991. Se entendía que correr de un tirón cien kilómetros ya era una gesta digna de mención. Pero rebajar en casi ocho minutos la marca anterior, del vasco Alfredo Uría (7.09.25) fué un acontecimiento. Especialmente para un empleado de banca, que tenía que hacer virguerias para entrenarse y participar en pruebas que no están al alcance de cualquiera. Ya había demostrado sus condiciones en los cien kilómetros en ruta, con una marca de 6.57.59 en Madrid.

Pero la pista es otra cosa, como destaca ahora:"A la dificultad propia de la distancia hay que añadir que 50 kilómetros se hacen en giro". Por eso, al margen del cansancio, acabó con el cuádriceps de la pierna izquierda contracturado y necesitó de la ayuda de una fisioterapeuta. "Lo pasé mal, muy mal", decía entonces y lo confirma ahora, aunque da la clave de su éxito.

"Lo conseguí gracias a la aportación de todos los que me rodearon: club organizador, atletas acompañantes, jueces, espectadores.... Y la Santina", señala el ovetense, que mezcla con naturalidad el atletismo y la Virgen de Covadonga:"Mi relación con ella comenzó hace casi 50 años. Un 7 de septiembre salí de Oviedo a las 10 de la  noche con un amigo, José Ramón, caminando hasta Covadonga. A partir de Infiesto, mi amigo siguió en coche y yo llegué a la explanada de la Basílica justo para la misa de las 11".

Nueve compañeros del Master Sport apoyaron al plusmarquista hasta el kilómetro 54


Sus apoyos más terrenales tampoco estuvieron mal. Su club, el Master Sport, le prestó todo tipo de asistencia técnica y organizó los relevos para hacerle más llevadera la apuesta. A las 8 de la mañana del domingo 22 de diciembre, con cero grados, González tomó la salida bien abrigado y arropado por nueve relevistas. Paulino García (después presidente de la Federación Asturiana) aguantó hasta el kilómetro 22; Alberto Frontela hasta el 30; José Manuel Quintana y José Fuente abandonaron en el 32; José González, en el 38; Javier Arnaldo, en el 45; Santiago Lera paró justo en la mitad, mientras que Víctor Alvarez (52) y  José Antonio Pérez (54) fueron los últimos apoyos cuando se cumplian 3 horas y 44 minutos de carrera. También valoró el apoyo de otros integrantes de Master Sport, como Paco Hevia, Jesús Valles ó Amador Menéndez, actualmente científico del Instituto Tecnológico de Materiales (Itma) y que unos años después de aquel domingo en San Lázaro ingresó en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Pese a la soledad, Víctor González mantuvo un ritmo por encima de lo previsto para cumplir el objetivo de acabar en 6 horas y 56 minutos. De hecho, el segundo maratón lo hizo en 2-54, por los 2-56 del primero. Pero tras el kilómetro 84 vino el bajón. Nada más cruzar la meta detectó el error: "Me confié y no bebí lo que tenía que beber. Los últimos veinte kilómetros fueron muy duros. Quizás a partir del 95 ya lo ví más claro".

Después de celebrarlo con sus compañeros y colaboradores llegó el momento de las dedicatorias: el récord fué para su mujer, Rosa María, y sus hijos David y Daniel, y para la Virgen de Covadonga, en desagravio por unas declaraciones recientes del escritor Camilo José Cela que muchos asturianos consideraron ofensivas. Al día siguiente, el nuevo plusmarquista español de la distancias volvía a su rutina como si tal cosa: "A las 8 de la mañana del lunes, cuando llegué al banco, mis compañeros de la oficina se echaban las manos a la cabeza. Lo que no sabian era que ya lo había hecho otras veces, con viaje de vuelta incluido".

Víctor González llegó a completar quince carreras de cien kilómetros, además de un buen número de maratones y medias maratones. Pese a llevar al cuerpo al límite, con 70 años sigue saliendo a correr durante unos 45 ó 50 minutos tres ó cuatro días a la semana por la zona de la Florida, Las Campas ó San Claudio. Cree conocer la clave de su buen estado físico:" Nunca dependí de entrenadores, aunque tuve ofertas de algunos  con mucha fama. Tampoco cometí excesos".

Mario Braña (LNE - 21-12-16)

miércoles, 14 de diciembre de 2016


25 años de  Récord


La próxima semana, exactamente el 22-12-16, se cumplen 25 años del récord de 100 kms. en pista (07:01:48) establecido allá por el año 1991 por el ovetense Víctor González Rodriguez en las pistas de atletismo de San Lázaro en Oviedo.

Pese al tiempo transcurrido y a las diversas ocasiones en que se intentó rebajar el crono establecido, aún hoy permanece vigente.


Es indudable que las marcas están para ser batidas, pero personalmente, pienso que hay que ser de una "pasta especial" para adentrarse en una pista de atletismo convencido de poder mejorar "una marca" cuando quedan por delante  250 vueltas al tartán.

No cabe duda que algún día ese registro será mejorado, pero mientras llega ese momento y después de transcurridos ya 25 años, no me queda más que felicitar a Víctor y si de algo estoy seguro, es que cuando así suceda, este gran atleta ya no podrá recuperarla de nuevo,- el tiempo no se detiene -, y tal como me expresó en aquellas fechas  y a pocos días de su gran marca me hizo el siguiente comentario: "Estoy deseando me quiten el récord para volver a batirlo de nuevo". Este comentario como digo a pocos días de  la prueba celebrada en San Lázaro, lo dice todo sobre este gran ultramaratoniano ovetense, pionero de la distancia en Asturias.

¡ Enhorabuena Víctor ! por las marcas realizadas a lo largo de tu trayectoria deportiva y por tu dedicación y consejos a los que se inician en esta "tu distancia".




jueves, 4 de febrero de 2016

EL PRÓXIMO 22-12-16, SE CUMPLIRÁN 25 AÑOS DEL RÉCORD DE 100 KMS EN PISTA (22-12-91)







La verdad es que se me hace muy difícil intentar plasmar lo que esta gran persona y amigo ha hecho en el atletismo "asturiano" y "español". Él lo considera algo normal, pero a los demás se nos escapa y sobremanera cuando alguno hemos intentado nuestros pinitos en esta distancia de los 100 kms.
No me puedo inventar nada sobre lo que ha hecho, en algunos casos he sido testigo de ello y en otros he recurrido a las hemerotecas, por lo que intentaré ir desgranando poco a poco la historia de Víctor en los 100 kms.
Desde luego para mí, es un auténtico número 1, ya que considero que con lo que entrenaba y como lo hacía, sin casi un plan de ninguna clase, sin un tipo de alimentación específico y fuera de todos los cánones establecidos, alcanzar las marcas tanto en ruta como en la única intentada por él en pista queda solo al alcance de fueras de serie.
A veces me pregunto que metas habria alcanzado si hubiera entrenado con un plan bien dirigido a las órdenes de un buen entrenador, aunque cuando se lo comento personalmente, siempre me dice lo mismo y es que no hace falta para nada: entrenar por sensaciones y SENTIDO COMÚN, aunque a cualquiera que se lo comentes, te va a decir también  siempre lo mismo, si tienes sentido común, como vas estar corriendo !!!!   100 kilómetros  !!!!.

Víctor González: "El correcaminos de Oviedo" que se especializó en la prueba de los 100 kilómetros




Publicación de La Nueva España con motivo de una entrevista celebrada por José Enrique Cima, como consecuencia de la participación en los 100 kms. de Madrid el 01-03-87, donde consiguió un crono de 7:20:27 y el 5º puesto absoluto:

Víctor González Rodriguez, es un ovetense de 40 años, desconocido para muchos, que ha saltado a la actualidad nacional por sus buenos resultados en una competición de 100 duros kilómetros corridos a pié en la capital de España, durante una prueba internacional. Ese es su "hobby" diario por las carreteras asturianas y de ahí que sus amigos lo llamen "El correcaminos".Mientras, el empleo de administrativo en la Banca es su profesión en la vida laboral.

Las anécdotas y los calvarios van unidos durante esas casi ocho horas de correr a pié por carreteras y caminos de toda España, en una lucha constante por vencer a los doscientos adversarios y, sobre todo, conseguir rebajar en cada prueba el crono particular. Víctor González reconoce que "en esas largas carreras siempre pasas un tremendo bache donde llegas a reprocharte todo y odiar el atletismo. Sobre todo cuando rondas los 70 kilómetros.Sólo al final, cuando estás convencido de que llegas, tienes una enorme euforia y das todo por bien hecho, porque de salida el temor a que no puedas acabar la competición te impresiona".

Casado y padre de dos niños, con una mujer que "soporta mi actividad favorita", este empleado del Banco de Vizcaya reconoce que "en estas marchas siempre tienes muchos problemas y en la carrera de Madrid, debido a una infección en la rodilla izquierda, me paraba al final cada poco, para darme masajes por los fuertes dolores. Sin embargo, la soledad de los entrenamientos es lo más duro, porque en Asturias sólo corro yo esa distancia y los entrenamientos a veces son un calvario cuando pasas de los 30 kilómetros".

Debido a que una de las dos carreras anuales en esta modalidad se celebra en Cantabria, el asturiano es más conocido en la comunidad vecina que en su propia tierra. Allá debutó en los 100 kilómetros de carrera en 1983,logrando el cuarto puesto con un tiempo de 8 horas 8 minutos.

"A partir de ese inicio lo principal es que siempre rebajé mi marca; en 1985 a 7:41:00, cuando gané en Valladolid. En 1986 conseguí en Santander el campeonato de España de Veteranos y ahora en Madrid lo bajé a 7:20:27, logrando el 5º puesto en la prueba internacional.Mi aspiración es correr los 100 kilómetros en menos de siete horas y lo puedo lograr si las lesiones me respetan y me dan opción a entrenarme durante más de un mes, como no pudo ser recientemente".

Víctor González, lector de los clásicos y amante de la naturaleza, que comparte con su familia en paseos por los montes del Principado de Asturias en el poco tiempo que le sobra de su actividad en la banca, recuerda sus inicios en largas marchas. "Mis primeros 100 kms. los realicé en 1972, cuando decidí ir de Oviedo a Celorio andando. Arranqué a las 10 de la noche y llegué al día siguiente a las 12 del mediodía. En aquellos tiempos de tanta soledad por las carreteras, la Guardia Civil me paró por la noche y a punto estuvieron de detenerme porque no me creian que venía desde Oviedo andando. También las marchas a Covadonga ó por los montes eran mi actividad de joven. Siempre me gustaron las grandes distancias".

Sin embargo, este ovetense de 40 años no fue un atleta continuo durante sus años mozos, sólo a los 22 años se decidió a competir brevemente. "Me dedicaba a caminar largos paseos por los montes o la playa de Salinas cuando aquí me decidí a probarme con otros que se entrenaban corriendo. Participé en cross con el equipo de la Atlética Avilesina, pero lo dejé pronto para volver al deporte, 16 años después, a correr en lo que me gusta: los 100 kilómetros. Los alimentos líquidos como el yogur, batidos o jugos son mi base en las competiciones, junto a los frutos secos o las sales minerales cuando hace mucho calor",

El único asturiano de las largas distancias transita por las noches, seis días a la semana corriendo por los pueblos de los alrededores de la capital del Principado. "El entrenarme solo desanima y los perros son nuestros grandes enemigos. Muchos son los que salen a perseguirme al verme correr y tengo que acelerar el paso para defenderme, hasta en las competiciones oficiales a veces nos atacan. Dentro de los sufrimientos que padecemos en esos 100 kms., todo lo compensa cuando consigues acabar con un buen registro".




INTENTO DE RECORD ESPAÑA 100 KMS. PISTA

Víctor González: "Me meten miedo, pero quiero intentarlo"

El "ultramaratoniano" ovetense, ante el reto de establecer el domingo una nueva marca española de los 100 kilómetros


"Me están metiendo el miedo en el cuerpo al decirme que no lo conseguiré, que correr en pista es diferente a hacerlo en carretera, que si las rodillas y caderas sufren mucho, pero yo tengo esta idea entre ceja y ceja y no quiero que pase de este año". Son declaraciones de Víctor González, el "ultramaratoniano" ovetense, que el próximo domingo intentará el récord de España de los 100 kilómetros en las pistas de San Lázaro.



González, de 45 años, manifiesta que "tengo ánimos y moral para afrontar el intento, y a falta de una preparación adecuada aporto mi experiencia en este tipo de carreras. Lo que pasa es que después del Maratón del Nalón, el pasado mes de noviembre, estuve 20 días parado por culpa de una contractura, pero a pesar de que no tenía tiempo material para recuperarme, quiero intentar el récord el domingo, ya que en setiembre no pudo ser porque la instalación de San Lázaro estaba ocupada con los conciertos musicales".

Su experiencia en pruebas de fondo es considerable. Ha participado en maratones y en 10 carreras de 100 kilómetros y jamás abandonó una competición. Su comienzo, hace 20 años, coincide con una anécdota curiosa."Yo empecé con caminatas y un día quise probarme psicológicamente para grandes distancias. Salí de Oviedo a las diez de la noche y llegué a Celorio catorce horas después sin descanso. A la altura de Ribadesella me paró la Guardia Civil para pedirme la documentación,  que no llevaba.No me atrevía a decirles que venía desde Oviedo andando, pero no me quedó  otro remedio. Se me quedaron mirando como a un bicho raro y con alguna reticencia me dejaron continuar. A partir de ese momento alterné las caminatas con las carreras, y hasta hoy".

En España son cada día más los "ultramaratonianos". Sólamente en Cantabria, se acercan al centener. "Es cierto, pero nadie hasta ahora se ha atrevido a intentar el record de Alfredo Uría (7:09:25), quizá porque le tienen miedo a correr en pista. Yo apenas tengo experiencia en material sintético, de hecho solo participé en tres pruebas de 10.000 metros. Se dice que machaca mucho, pero yo no quiero dejar pasar la oportunidad, más adelante sería tarde. Cuento con el apoyo de mis compañeros de club, el Master Sport, actuales campeones de Asturias de maratón por equipos, y aunque otros digan que no lo conseguiré, pues nada, adelante con los faroles".

Apoyo del público

Víctor González renonoce que el apoyo del público puede ser vital. "Si los aficionados apoyan, el atleta se siente motivado sobremanera. Yo suelo tener un bache entre los kilómetros 60 y 80, no sé por qué razón. Quizá me pase factura el esfuerzo, pero suelo recuperarme y terminar bastante bien. En pista desconozco cómo voy a reaccionar, aunque me hago cargo de las dificultades que se puedan dar al correr 250 vueltas. Pero como hace mucho tiempo que lo llevo pensando, no es cuestión de arrojar la toalla a falta de pocos días".

Víctor González comenzará su intento de récord a las ocho de la mañana, estando previsto que finalice su recorrido sobre las tres de la tarde. Combinará la alimentación líquida y sólida, y para ayudarle saldrán varios atletas del equipo ovetense y no se descarta que también lo haga el presidente de la Federación Asturiana, Paulino García Vélez.El rítmo adecuado para convertir en realidad se establece con unos pasos aproximados de 4,15 el kilómetro.

Reportaje de A. M. Magdalena el 19-12-91 en LNE

Los cien kilómetros más rápidos

El ovetense Víctor González bate el récord de la distancia tras dar 250 vueltas a la pista de San Lázaro.





Las pistas de San Lázaro, en Oviedo, vivieron ayer una hornada singular, que se acabó convirtiendo en histórica para el atletismo en el Principado.La cita era a las 8 de la mañana para ocho hombres que debian acompañar al protagonista del día, un ovetense de 45 años que se disponía a intentar un récord sin precedentes. Víctor González no falló y después de poco más de siete horas (7h.01´48"), logró rebajar en 7,47 minutos el tiempo que habia tardado el vasco Alfredo Uría -el primero que la había intentado- en recorrer nada menos que cien kilómetros.

Víctor González desafió las leyes de resistencia orgánica en 250 vueltas. Y acabó "tan fresco" aunque confesó que "jamás lo volveré a intentar en pista".Al cansancio y las ampollas lógicas de una carrera maratoniana se unieron esta vez las consecuencias de haber realizado la hazaña sobre material sintético, en un circuito cerrado y en una sola dirección. Este empleado de banca acabó con una fuerte sobrecarga muscular agudizada en la pierna izquierda.

El héroe no estuvo solo en la pista más que en los últimos 46 kilómetros. Eso si, a medida que lo fueron dejando quienes le arroparon en el esfuerzo, la compañia y el aliento era mayor desde la grada para la prueba organizada por Master Sport. Alrededor de 1500 personas se dieron cita en las pistas de San Lázaro al filo de las 3 de la tarde, cuando debía acabar triunfalmente su gesta Víctor González. Prueba de ello es que los últimos cinco kilómetros fueron una constante ovación para el atleta. Entre los entusiastas que alentaron a González estuvieron Adelino Hidalgo, Bernardo García y Cecilio Benito, entre otros.

El presidente de la Federación de Atletismo del Principado, Paulino García Vélez colaboró desde la pista, como uno de los ocho atletas que aguantaron los dos grados bajo cero de la fría mañana carbayona a la hora de tomar la salida para recorrer la mitad de la prueba con Víctor González. Paulino García fué el primero en abandonar (km 21,4), seguido de Alberto Frontela (km 30), José Manuel Quintana y José Fuente - ambos en el km 31,8, José González (km 45,4), Santiago Lera (km 50), Víctor Izquierdo (km 52) y José Antonio Pérez (km 53,9).

En total fueron dos maratones los que cumplimentó, el primero en 2:56:06 horas y el segundo, ya en solitario, en casi dos minutos menos (2:54:38).

Luis Molina (La Voz de Asturias)

Gran hazaña de Víctor González

          

       El corredor ovetense logró batir el record de los 100 kilómetros con un tiempo de 07.01.48 tras una memorable demostración de fortaleza física


El ovetense Víctor González cumplió su sueño al batir ayer en las pistas de San Lázaro el record de España de los 100 kilómetros. Tras una impresionante demostración de fortaleza, paró el crono en 7:01:48, un tiempo de mejora en 7.37 la anterior plusmarca, en posesión del vasco Alfredo Uría con 7:09:25. El atleta del Master Sport sufrió lo indecible en los últimos 20 kilómetros, pero su confianza pudo más que su cansancio y finalizó las 250 vueltas de rigor a lo campeón.

"Brindo este record a la Virgen de Covadonga, pequeñina, pero para nosotros los asturianos es la más grande; a mi familia, como regalo de Navidad y compensarlos un poco de los malos ratos de estos días de tensión; a los compañeros del Master Sport, que tan fenomenalmente se portaron conmigo; a los atletas de otros equipos que me apoyaron, con el presidente de la Federación Asturiana al frente; a los jueces y a todos los aficionados que me animaron". Estas declaraciones del nuevo plusmarquista nacional resumen su estado de ánimo a los pocos minutos de la proeza.

A las 8 de la mañana, cero grados en el termómetro, los focos de la tribuna de San Lázaro dejaban reconocer a los diez componentes de una aventura que concluiria siete horas más tarde. Nueve de ellos salieron de acompañantes y el primero en dejarlo fué Paulino García Vélez en el kilómetro 22, tras un trabajo reconocido. Ocho kilómetros más adelante lo deja Alberto Frontela, y en el 32, José Manuel Quintana y el cangués José Fuente. Para entonces se van cumpliendo exactamente los tiempos de paso y los avituallamientos. Víctor González retira su ropa de abrigo, momento que coincide con el abandono del gijonés José Iglesias, kilómetro 38.


Otro atleta del Master Sport, Javier Arnaldo, aguanta hasta el 45 y su compañero Santiago Lera se mantiene hasta el 50, mitad de carrera, y González mejora en 22 segundos las previsiones más optimistas. En los siguientes cuatro kilómetros abandonan Victor Manuel Alvarez y el gijonés José Manuel Manjón, éste último aquejado de "calambres" en una pierna. Se habian cubierto los objetivos con holgura, pero quedaba lo más dificil. Casi otros 50 kilómetros en solitario para el "ultramaratoniano".

Todo va sobre ruedas hasta el kilómetro 80, momento en el que aparece el temido "bache". Como puede, a base de voluntad y una alimentación programada, González afronta los kilómetros restantes con un notable agotamiento. Cubrió el primer maratón en un tiempo de 2.56.06 y el segundo, pasado el kilómetro 84, en 2.54.50. A partir de ese instante , el ritmo fué decreciendo, pero los tiempos de paso teóricos se habían estudiado con una ventaja de 13 minutos por debajo del record. Un desfallecimiento podía dar al traste con el grandioso esfuerzo pero afortunadamente supo controlarlo. En los últimos diez kilómetros perdió cinco minutos en relación a lo marcado; sin embargo, la gesta se hizo realidad con unos 1000 metros finales apoteósicos. La fisioterapeuta Encarna Martínez se encargó inmediatamente de reponer los maltrechos cuadriceps del plusmarquista después de que González diera una vuelta extra de agradecimiento. Los jueces dieron toda una lección de profesionalidad, cantando e informando puntualmente de todos los pasos, y la organización del Master Sport colaboró decisivamente a que Oviedo y un ovetense demostraran su liderazgo nacional.





















Declaraciones de Víctor González, finalizada la prueba:

"Tenía total confianza en mis posibilidades",  Lo pasé mal, muy mal. Es mucho peor que correr en asfalto, pero al final tenía que utilizar el cien por ciento de voluntad porque fisicamente estaba como flotando, incluso  algo mareado. La culpa la tuve yo, quizá por confiarme demasido y lo que tenía que haber hecho era beber más, pero me encontraba bien, no sudaba mucho en esos momentos y no lo piensas. Luego me dí cuenta del fallo, pero era demasiado tarde. ¿Pensar en el record? Era impredecible, no tenía experiencia en pista, lo único seguro es que tenía una confianza total en mis posibilidades. Los últimos 20 kilómetros fueron muy duros. Por un lado, no llegué con una preparación adecuada y por otro que no repuse acertadamente la pérdida de líquidos y bebí menos de lo necesario. Quizás a partir del kilómetro 95 ya lo ví más claro, antes nunca. Luego llegué destrozado de los cuádriceps, y lo que está claro es que correr en material sintético tanta distancia es mucho peor que hacerlo en carretera".

La victoria ante el crono está servida, una victoria histórica para el atletismo asturiano que compartió  con numeros aficionados, sus hijos David y Daniel , y su mujer, Rosa María, que espera el tercer vástago para las próximas fechas. Y hoy, vuelta al trabajo en una oficina bancaria de la calle Uría.

Lamentablemente, no hizo acto de presencia ninguna autoridad municipal y para colmo de abandonos la instalación solo abrió al público una entrada lateral. No les pareceria interesante que un ovetense realizara una proeza deportiva.

Información de A.M. Magdalena en LA NUEVA ESPAÑA de Oviedo (23-12-91)




                     

Víctor González lo consiguió

El atleta ovetense logró batir el record nacional de los 100 kilómetros, rebajándolo en más de siete minutos.


"Fué muy duro, pero mereció la pena". Con las piernas bloqueadas por el esfuerzo, el ovetense Víctor González apenas podia dar más explicaciones poco después de cruzar la meta tras 100 kilómetros de esfuerzo en las pistas de San Lázaro. Y lo hizo con record nacional incluido, al finalizar en un tiempo de 7.01.48, lo que rebaja en más de siete minutos el anterior récord de España, de 7.09.25, del vasco Alfredo Uría. Abandonado por los representantes del Ayuntamiento de Oviedo, Víctor González se apoyó en sus compañeros de equipo, el Master Sport, y la Federación Asturiana para consumar un éxito sin precedentes en el Principado de Asturias. Lo consiguió de forma concluyente, pese a que en los últimos kilómetros de su aventura sufrió lo suyo.

Ponerse a correr 250 vueltas a una pista de 400 metros es ya de por si un reto para superdotados. Correrlas con intención de lograr una plusmarca es algo más que un atrevimiento. Víctor González, 45 años, empleado de una oficina del Banco Bilbao Vizcaya en la calle Uría, hizo ambas cosas. Se habia propuesto intentar el record el pasado mes de setiembre, su mejor fecha de preparación, pero las pistas estaban ocupadas con actuaciones extradeportivas y no pudo ser. Ayer lo intentó contra viento y marea y no falló.

La cita fué a las ocho de la mañana, prácticamente de noche y con una helada de campeonato. Con él se presentaron en la salida otros nueve compañeros y todos ellos mentalizados con los tiempos de paso establecidos de antemano y que señalaban una diferencia favorable de 13 minutos y sobre el tiempo a batir. Esta medida se tomó en previsión de algún desfallecimiento, para que tuviera un amplio margen de recuperación.

Paulino Vélez, Alberto Frontela, José Manuel Quintana, José Fuente, José Iglesias, Javier Arnaldo, Santiago Lera, Victor Manuel Alvarez y José Manuel Pérez, cada uno en su tramo, colaboraron con el protagonista hasta el kilómetro 53. Todo lo que faltaba lo corrió ya en solitario. Pasaban las horas y las marcas de referencia se iban cumpliendo con precisión matemática.

En el ecuador de la carrera pasó incluso con una ventaja de 22 segundos que significaba que pasaba el tiempo de record claramente. Hasta el kilómetro 80 no hubo descompensación y serían en los últimos 15 kilómetros cuando comenzó a pagar el esfuerzo, como se temía.

El numeroso público presente, que se alternó durante las siete horas de duración de la prueba, admiraba el coraje del atleta ovetense mientras notaba que se le agotaban las reservas físicas. Los ánimos no dejaron de  notarse y con pérdidas de tiempo debidamente supuestas, Víctor González entra en la meta con el récord a cuestas, con la satisfacción asomando por un cuerpo resentido por tamaño esfuerzo. El crono final indica un tiempo de 07.01.48, cinco minutos mejor que el record anterior.

Atletas de la categoría de Adelino Hidalgo, presente en la competición, alababan la entrega y voluntad del nuevo plusmarquista español. Los jueces de la Federación Asturiana se entregaron a fondo para no perder un solo instante del control técnico y fueron informando al atleta de sus posiciones con escrupulosa atención.

El Master Sport, en calidad de organizador, cumplió de largo en su cometido. En definitiva, el intento de record se concretó con una impresionante marca de alcance internacional a la que Víctor González puso nombre y apellidos para Oviedo y desde Oviedo.
 

Crónica del 23 de diciembre de 1991 de la hoja del LUNES

Nochebuena con record y cita mundialista

Tras lograr la plusmarca de los 100 kilómetros, seleccionado para el equipo nacional

Apenas 24 horas después de su memorable récord de España de los 100 kilómetros, el ovetense Víctor González conoció en exclusiva por medio de La Nueva España la noticia de su selección para integrar el equipo nacional que competirá en el Campeonato del Mundo que tendrá lugar el dia 16 de febrero en la localidad gerundense de Palamós. Este campeonato recibe por primera vez su oficialidad por parte de la Asociación Internacional de Atletismo Amateur (IAAF). González se mostró entusiasmado por la llamada al equipo español, que compartirá con los "ultramaratonianos" Ramón Alvarez, Miguel Blanco, José Luis González, Juan Martínez, Domingo Catalán y Jesús Corredor.

"Tenia esperanzas de que me llamaran a la selección y agradezco a tu periódico que me adelante esta buena noticia. Después del record, esta sorpresa colma mi carrera deportiva".

El atleta del Master Sport no ha variado su modo de vida. Ayer lunes se incorporó a su quehacer laboral sin problemas y excepto las abundantes comunicaciones de felicitación del momento, descanso obligado, ahora toca celebrar las fiestas navideñas con la máxima tranquilidad. No obstante González añadió que "puedo recuperarme en dos meses, no quiero dejar pasar la oportunidad de un mundial". Incorregible. 





Hace 14 años que practica el atletismo de competición, mezcla de popular y federado, con grandes distancias de por medio. Mas de una veintena de maratones, decenas de pruebas de gran fondo y once carreras de 100 kilómetros, incluida la del pasado domingo, jalonan su trayectoria.

"Yo tenía y sigo  teniendo una gran afición por la montaña, por el paisaje, soy amante de la naturaleza y del turismo deportivo, pero como mi familia no me puede acompañar, porque no les gusta, opté por dedicarme a correr. Nunca me lo tomé demasiado en serio. Si voy con unos amigos voy al ritmo que impongan ellos y me divierto igual. Me ha gustado siempre superarme, pero sin agobios; de hecho hago ahora, con 45 años, mis mejores marcas.

Su mujer, Rosa María Caso, espera para el mes de enero su tercer hijo, para acompañar a David, de 12 años, y Daniel, de 10. Su vinculación deportiva a su marido se refleja en su preocupación.

Dice:"Víctor nunca da problemas salvo cuando tiene una competición importante como la del  domingo. Estaba nervioso, durmió fatal, está pendiente de los tiempos porque es muy minucioso en la planificación y te contagia sus ansias por hacerlo bien. Si soy sincera, yo temí que pudiera pasarle algo, por problemas fisicos porque mentalmente es muy fuerte.Lo único que temo es que le quiten el récord pronto, aunque estoy segura de que volverá a intentar recuperarlo. Por cierto que cuando brindó su triunfo a la Virgen de Covadonga lo hizo especialmente por aquellas declaraciones despreciativas de Camilo José Cela hacia la Santina". Y como era de esperar interviene Víctor González: "Soy asturiano y como tal me dolieron las declaraciones de Cela, independientemente de las creencias religiosas". Por eso quise dejar patente mi devoción por la Santina.".

Sus hijos tienen otras inquietudes deportivas. Buenos estudiantes, a David le gusta el ajedrez y el voleibol, y a Daniel el tenis y el golf. De atletismo no quieren saber nada. El mayor dice que confiaba plenamente en su padre para batir el récord y el pequeño, que "es muy cansadp, mucho esfuerzo, no como el tenis". En la charla no podia faltar una pregunta que se plantean muchos lectores. ¿No es demasiado esfuerzo correr 100 kilómetros?: "Eso también lo dijeron muchos cuando se empezó a correr la maratón,se dijo que era cosa de "chalaos" correr 42 kilómetros y resulta que hoy son millones quienes lo hacen. Ser pionero en algo implica incomprensión. Yo corro 100 kilómetros con conocimiento de causa, con mesura. Reconozco que es un gran desgaste muscular, pero no incide tanto en el sistema cadiovascular. Terminé peor en la maratón de Langreo que el domingo en San Lázaro". La mirada de Rosa María antecede a su declaración: "Víctor es tranquilo pero muy testarudo. Yo lo considero una buena persona, nada protestón y su ambición es la superación deportiva. Nunca riñe a sus hijos, quizá transige mucho con ellos, aunque siempre los ayuda en sus estudios. En las cosas de casa nunca colabora, sin embargo no tengo ninguna queja como marido". Para el campeón el menú de hoy será: "sopa de cocido, lo que venga detrás, turrón y sidra El Gaitero ó sidra dulce, nunca champán. Lo detesto".

A.M. Magdalena en La Nueva España (24-12-91)


El 17-2-1992 (dos meses escasos desde su récord de España en pista),Víctor González participa en el Mundial de 100 kilómetros

GONZÁLEZ, destacó en el Mundial de 100 kilómetros

El ovetense se clasificó en el puesto 19 de la Copa del Mundo de 100 kilómetros, que se disputó ayer en Palamós (Gerona. González, tercer español clasificado, participó en representación del club ovetense Master Sport después de renunciar al equipo nacional porque el seleccionador Luis Miguel Landa, lo había convocado en calidad de reserva. La actuación de González logrando además su mejor marca personal con 6.56.48, demuestra el trato discriminatorio de la Federación Española, de cuya selección compuesta por seis atletas, el ovetense superó a cuatro de ellos.



Víctor González durante su récord de España en pista ( 7.01.48)




El vencedor fue el  ruso Konstantin Santalov, que logró una nueva marca mundial de la  distancia con un tiempo de 6.23.35, mientras el segundo clasificado, el español Domingo Catalán, estableció la mejor marca nacional con 6.30.37. Compitieron 475 atletas de 32 paises y el brasileño Valmir Nunes, ganador de la pasada edición celebrada en Florencia, no llegó a clasificarse entre los cincuenta primeros. En categoría femenina se impuso la rusa Nurzia Bagmanova con 7.44.39 y la primera española, úndecima, fué Joaquina Casas con 8.27.23

A.M.Magdalena (17-2-92 LNE)